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sábado, marzo 15, 2025

Estreno oficial de "Inteligencia" en el Teatro López de Ayala de Badajoz

 

    foto: Mai Saki

Se acerca el momento de la verdad. Sábado, 29 de marzo, a las 21h en el Teatro López de Ayala de Badajoz, nuestra obra "Inteligencia", protagonizada por María Luisa Borruel y Quino Díez, escrita y dirigida por Eugenio Amaya, verá la luz con la sana intención de entretener y deleitar al público asistente. 

Todo estreno es una incógnita. Se confunden las delicias del llamado "proceso creativo" que tiene lugar durante los ensayos con la expectativa de comparecer ante el público y captar su interés. La obra en cuestión trata un tema inédito, que yo sepa, en los escenarios de nuestro país: el mundo del espionaje. Ampliamente cubiertos en la literatura, el periodismo, el cine y la televisión, las andanzas de los servicios de inteligencia generan fascinación y, en algunos casos, adicción. Es una realidad paralela que escapa a las apariencias y produce asombro cuando desenmascara las interioridades de lo que no se ve o se manipula y tergiversa. Se dice que el espionaje, en todas sus vertientes, es un mal necesario a la hora de proteger a la ciudadanía de los peligros que la acechan, muchas veces sin que se sepa lo que está en juego.

     foto: Mai Saki

Decía John Le Carré: "Hay interrogatorios que no son interrogatorios, sino la comunión entre dos almas doloridas". Ésta es la premisa de "Inteligencia", una ficción teatral anclada en el mundo de las filtraciones, las amenazas a la seguridad nacional, el espectro de la traición. Nada es lo que parece y, sin embargo, todo resulta verosímil. María Luisa Borruel y Quino Díez, "animales escénicos" donde los haya, consiguen que la intriga y las situaciones que plantea el texto atrapen nuestra curiosidad y nos transporten a un mundo que conocemos de oídas y cuyas bifurcaciones sorprendan y fascinen, al menos eso esperamos. 

                            Diseño de cartel: Jorge Moraga

Pues eso, tras "Anomia", "Coriolano" y "En Familia", María Luisa y Quino vuelven a compartir escenario y a desplegar su talento interpretativo y su fantástica capacidad de conexión para contar una historia que se propone "instruir deleitando", como decía el clásico. Quedamos a la espera de vuestro veredicto. Ya saben, entradas a la venta en la taquilla y web del Teatro López de Ayala.

Coda: nuestro amigo y máximo especialista en temas de espionaje, Fernando Rueda, ofrecerá una conferencia en el Salón de Actos de Cajalmendralejo, Badajoz que está muy relacionado con el tema que plantea "Inteligencia". También firmará ejemplares de su último libro, "Líneas Rojas". No se lo pierdan. 


Eugenio Amaya






domingo, agosto 07, 2022

"Inteligencia", nuestra modesta aportación al 20 aniversario del CNI


 "Inteligencia" es una ficción teatral (cualquier parecido con personas vivas o muertas es pura coincidencia) que pretende, humildemente, introducirse en el llamado mundo de los "servicios secretos", sin ánimo exhaustivo ni pontificador. Este año se conmemora la fundación en su actual formato del Centro de Inteligencia Nacional y nosotros, a nuestra manera, nos apuntamos a la celebración.

Tras “Anomia”, coproducción con el Centro Dramático Nacional, estrenada hace diez años en la Sala de la Princesa del Teatro María Guerrero y candidata a los Premios Max en la categoría de Mejor Autoría Teatral, nos sumergimos en esta nueva obra protagonizada por María Luisa Borruel y Quino Díez, escrita y dirigida por Eugenio Amaya en la que la actualidad se convierte en materia teatral...al igual que sucedió con "Anomia" hace casi exactamente una década. Material escénico inédito en nuestro panorama teatral...de momento.

foto de Mai Saki. "Anomia" en el CDN. Quino Díez y María Luisa Borruel

El mundo de los servicios de inteligencia ha sido ampliamente tratado en la literatura, el cine y las series de televisión. Los lectores y espectadores de nuestro país tienen una visión extensa del funcionamiento del espionaje internacional y de las agencias de inteligencia de países como el Reino Unido, Francia, Estados Unidos, entre otros, pero son escasísimas las recreaciones del funcionamiento de nuestro propio aparato de inteligencia. Es por tanto, la intención de nuestro “Proyecto Inteligencia” contribuir desde la ficción teatral, a descubrir y reflexionar sobre una de las estructuras del Estado más importantes y de mayor impacto en la vida ciudadana aunque su funcionamiento sea poco conocido y la labor de sus funcionarios y funcionarias no disponga del reconocimiento que merecen.


Duelo interpretativo protagonizado por dos baluartes del teatro extremeño, María Luisa y Quino, que ya han demostrado su excelente química en el escenario con "Anomia", "Coriolano" (ambos fueron candidatos a los Premios Max en las categorías Mejor actriz/actor de reparto) y "En Familia". Arrancamos los ensayos suavemente, sin prisas, sin ir a buscar el resultado presos de la ansiedad. Hay que permitir que las palabras se asienten, que nada "suene a texto", que la investigación realizada no bloquee la imaginación ni atenace la búsqueda de los personajes. Abrir la puerta al inconsciente para que, cuando aparezca, nos sorprenda a todos. Son seres humanos insertos en un mundo que, a la gran mayoría, nos es desconocido, pero para eso está Internet y la documentación literaria generada por estudiosos de los servicios de inteligencia, por ex miembros del Centro e incluso por agentes en activo que publican con seudónimo. La clave está en los detalles, menos espectaculares que los titulares de prensa, pero tremendamente reveladores.


En Aran Dramática, para bien o para mal, somos adictos al riesgo. Lo difícil nos entusiasma. Confiamos en el público, en su sensibilidad, su sentido de la curiosidad, su desinteresado afán de pasar un buen rato cuando se apagan las luces del patio de butacas. Nosotros jugamos y los espectadores, también...pero hay que resultar "creíbles" en escena y no dar gato por liebre. En el caso de "Inteligencia", doblamos la apuesta. Al autor-director le tiemblan las piernas, pero cuando surge, resplandeciente, el talento y la entrega de los intérpretes, vuelve la tranquilidad y uno se zambulle en el proceso creativo con confianza y renovados bríos. 


Decía John Le Carré que “Hay interrogatorios que no son interrogatorios, sino la comunión entre dos almas doloridas...” En "Inteligencia" hay una situación única, un interrogatorio. Los protagonistas son profesionales del Centro con larga y eficaz trayectoria a sus espaldas, colegas y amigos, pero los vínculos de amistad no son relevantes cuando se trata de desenmascarar una traición. No olvidemos que es teatro, y, en teatro, lo fundamental es entretener y no aburrir. Están los mimbres para que así sea. Reanudaremos pronto los ensayos y confiamos en que el espectáculo encuentre su público una vez estrenado. Confiamos en ello. Os mantendremos informados e informadas.



Eugenio Amaya 

Aran Dramática

domingo, abril 10, 2022

La Cultura de la Inteligencia

 

En su libro "Los Hombres de la Niebla", Pablo Zarrabeitia  (seudónimo), miembro en activo de nuestro Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que ha obtenido autorización para recrear sus experiencias a través de la ficción (la ex secretaria general del Centro, Elena Sánchez Blanco, firmó el prólogo de su primera novela "El alma de los espías"), el protagonista propone la siguiente reflexión: "El ser humano es un animal de manada, como los lobos. Está hecho para compartir, no para ocultar; para mostrar, no para esconder". ¿Qué hay más teatral que personajes obligados a vivir en una contradicción permanente...al servicio del Estado, velando por nuestra seguridad e inmersos en el peor de los mundos, tanto fuera como dentro? El mundo de los secretos que, como apunta John Le Carré en su libro "El peregrino secreto", es un mercado como el de la droga donde el producto se compra y se vende al mejor postor o al más viable.

Cada vez más, irrumpen en el mercado literario de nuestro país, testimonios autobiográficos, novelas basadas en hechos reales, trabajos de investigación rigurosos y divulgativos (el gran pionero es Fernando Rueda, periodista, escritor, articulista y divulgador nocturno los fines de semana en un excelente programa radiofónico), material al alcance de cualquiera que sienta curiosidad por la razón de ser y las líneas de actuación de nuestros servicios de inteligencia. Hasta hace muy poco, no éramos conscientes de la importancia del espionaje y del papel que juega en nuestras vidas. Nos parecía distante, anecdótico, ficción literaria, peliculero. Con la guerra de Ucrania, los medios de comunicación han incluido entre sus protagonistas a una legión de expertos en geoestrategia, en guerra cibernética, en información y desinformación, en infiltración, en suma en "inteligencia" y en las repercusiones que todo este arsenal tiene en nuestra cotidianidad. Y, nuevamente, lo más interesante y estremecedor es la dimensión humana del tema. 


Inspeccionando la amplia bibliografía, navegando en las fuentes abiertas de Internet, empezó un día a activarse mi imaginación. Se produjo el "si mágico stanislavskiano", ¿qué pasaría si...? De esta exploración, surge "Inteligencia", nuestro próximo proyecto teatral. En las referencias bibliográficas aparecen los personajes de carne y hueso, al fin y al cabo los agentes secretos son seres humanos, sometidos a las servidumbres de sus pasiones, sus miedos, sentido del deber, contradicciones, deseos y añoranzas, sus impulsos, dudas, muchos de ellos jugándose la vida en el empeño de servir al Estado, al gobierno, a los ciudadanos. Con sus luces y sombras. Este año se cumple el 20 aniversario de la creación del Centro Nacional de Inteligencia en su actual formato. Nosotros celebramos esta efemérides con "Inteligencia", escrita y dirigida por quien firma estas líneas y protagonizada por María Luisa Borruel y Quino Díez. Estreno en los últimos días del verano. Os mantendremos informados e informadas...y pinchen en los enlaces. Son interesantes.

Eugenio Amaya

Aran Dramática

domingo, abril 03, 2022

"Inteligencia": el Espionaje llega al Teatro

 

Son tiempos de incertidumbre...otra vez. Crisis económica, pandemia, "operación militar especial" en Ucrania, huelgas, inflación, confusión generalizada, andanadas mediáticas plagadas de expertos, el fantasma de la penuria acechando a la vuelta de la esquina, ¿qué les voy a contar que no sepan o estén viviendo en carne propia? Ahora, más que nunca hay que hacer uso de la Inteligencia, es decir de nuestros servicios secretos que velan en la sombra por nuestro bienestar. La información es poder, como todo el mundo sabe, y hay personas de carne y hueso como nosotros, que se juegan la vida muchas de ellas, para proteger nuestros intereses. Son los llamados "espías", colectivo del que poco se sabe y cuya importancia para que sigamos tomándonos un café con los amigos, irnos de vacaciones y acudir todos los días a nuestro puesto de trabajo, es vital.


 ¿Y qué pinta el teatro en todo esto? Hace diez años, la corrupción política y su complicidad con la especulación inmobiliaria de la época, tampoco se paseaba por los escenarios de nuestro país hasta que llegó "Anomia", nuestra coproducción con el Centro Dramático Nacional que se estrenó un 25 de septiembre de 2012 en la Sala de la Princesa del Teatro María Guerrero. Cuando te adentras en el mundo del espionaje, descubres que no todo es como se presenta en las películas o series de televisión...ni en la propaganda oficial ni en las filtraciones interesadas. Navegando en las fuentes abiertas de Internet (OSINT), indagando en foros especializados, devorando la extensa literatura en libros publicados por especialistas, geoestrategas, ex-agentes y agentes en activo que escriben bajo seudónimo, va apareciendo una realidad más terrenal, más reconocible, más propia de la condición humana a la que el teatro siempre ha servido de espejo. HUMINT, la inteligencia humana.

              foto: mai saki

"Inteligencia", nuestro próximo proyecto, escrito y dirigido por quien firma estas líneas y protagonizado por María Luisa Borruel y Quino Díez, es un intento de acercar al público a lo que se cuece en esa realidad paralela de la que los servicios de inteligencia son componente fundamental. Y, claro que habrá intriga, emociones, conflictos, "humor inteligente", revelación de secretos inconfesables, desinformación en toda regla, cercanía, desconfianza, amor, pérdida, nada de lo que es humano le será ajeno. Al fin y al cabo, es teatro. Una nueva aventura que emociona y, por qué no decirlo, aterroriza como todo proyecto teatral que se precie. En él nos volcaremos con la ilusión y entrega de siempre y esperamos que el público pase un buen rato, descubra cosas, se entretenga, se emocione, se sorprenda y extraiga sus propias conclusiones. Os mantendremos informados e informadas.

A continuación, fotos de "Anomia" captadas por Mai Saki durante las representaciones en el CDN. María Luisa Borruel y Quino Díez, los protagonistas de "Inteligencia". 

Eugenio Amaya

Aran Dramática





martes, mayo 26, 2020

El Día D, nada será como antes


Confinamiento, incertidumbre, parálisis. Se declara el Estado de Alarma de un día para otro y ahí nos quedamos en nuestras casas, amedrentados y atemorizados. Se propaga el miedo, primero el miedo al contagio y luego, el miedo a perder la fuente de ingresos en una profesión que vive al día desde la noche de los tiempos. ¿Qué hacer? Lo primero, comprar mascarillas, papel higiénico, provisiones, los dichosos guantes y desinfectantes...y a verlas venir. Avalancha de información, recuento diario de las bajas, confusión generalizada, se caldean los ánimos, el panorama es desolador. Y así pasan los días. Irrumpe el hábito de comunicarse a través de videollamadas. Y surge la idea. ¿Se puede contar una historia a través de este nuevo formato de comunicación? Se buscan referencias en la red de redes y, entre los creadores escénicos del panorama nacional e internacional, cada cual se adapta a la nueva situación a su manera. Monólogos, webinars, doblajes de escenas de películas con los diálogos trucados, obras de teatro narradas a través de la cámara del móvil, conferencias, entrevistas, coloquios, clases online, etc.

Desde la época de nuestra obra “Anomia” (el estallido de la burbuja inmobiliaria y la corrupción política), no había ahí fuera un clima tan espeso de crispación y efervescencia social provocado por una crisis sanitaria y sus derivados de toda índole. En confinamiento. Por asociación de ideas, surge una referencia: “7 días de mayo”, una película norteamericana de los años sesenta en la que se prepara un golpe de Estado en los Estados Unidos. Vaya...teniendo en cuenta la artillería mediática, las acusaciones cruzadas de los responsables políticos, los efectos de la pandemia en el estado anímico de la población, las medidas adoptadas para frenar el empobrecimiento colectivo que protegen a algunos y desprotegen a muchos, hay material dramático de sobra.



Surge el impulso de escribir una historia y buscar cómplices. No hay nada como pedir favores y encontrar almas caritativas que sacan tiempo de donde no lo tienen para incorporarse a un proyecto carente de financiación. La realidad tarda en llegar a las instituciones y el mecenazgo privado está reservado para iniciativas de mayor peso específico. Quizás, algún día...Agradecimiento eterno a Pablo Bigeriego, María Luisa Borruel, Santi Senso, Quino Díez, Maite Vallecillo y Pilar Brinquete, integrantes del reparto, y a Jorge Moraga, Koke Rodríguez, On.Graphics y Manuela Vázquez, del equipo técnico-artístico, colaboradores habituales de Aran Dramática, por su generosa entrega y dedicación.

El universo digital está aquí para quedarse. Ya nada será como antes en el panorama de las artes escénicas. Añorar lo que una vez fue y tardará en volver, si es que vuelve, puede generar un estado de frustración permanente. Claro que todos deseamos volver a pisar el escenario ante un patio de butacas a rebosar, sin distanciamiento social, pero hasta que esto llegue, ¿qué hacer? El virus de lo digital ya se nos ha inoculado. No es excluyente con el teatro de siempre. Se pueden concebir proyectos mixtos para ampliar la difusión de los mismos y explorar nuevas vías de contar historias. El tiempo dirá.

Eugenio Amaya


miércoles, noviembre 16, 2016

Ya hemos parido. Tras el estreno de "La Torre"


Se sabe que el teatro es efímero. Toda representación es única e irrepetible y los estrenos, más porque es el momento en que se comparece por vez primera ante el pelotón de fusilamiento. Al menos, así es como me siento cada vez que estreno, un trámite de obligado cumplimiento al que se suele asistir acompañado de amigos y familiares en el patio de butacas. A veces, ellos son los críticos más acérrimos, pero también es cierto que hacen de paño de lágrimas o admiradores entusiastas, según sea el caso. Anoche, "La Torre", escrita por quien firma, dirigida por Jorge Moraga y protagonizada por Quino Díez y Cándido Gómez, se puso de largo en el Teatro López de Ayala de Badajoz. Pasamos la prueba, lo cual no es moco de pavo. Ya sabemos que la perfección no existe, sobre todo para los perfeccionistas que conforman el equipo de Aran Dramática en este proyecto, pero la sensación generalizada tras los saludos ante el público, finalizada la representación, era una mezcla de satisfacción y alivio sin dejar de mantener el estado de alerta.

"Nos salió mejor en Villanueva", comentaban los actores, cerveza en mano, en El Aldeano, el mesón situado junto a la zona de carga-descarga del López. Se referían al preestreno del pasado viernes. "Pues, a mí me gustó más esta noche que en Villanueva", apuntaba un espectador-amigo que repetía función sin que nadie le hubiera obligado. Una espectadora irradia cara de satisfacción: "A mí me ha gustado mucho la luz y el efecto final es buenísimo". "Bueno, al menos la iluminación está bien, me alegro por Javi Mata", piensa el autor mientras agradece el comentario. "Sentimientos encontrados", concluía el novel director Jorge Moraga que, por fin, se quita el lastre de la presión de encima y puede ahora dedicarse a pulir detalles sin distracciones. "Tengo que cortar y modificar algunos diálogos demasiado cargados de información. Hay que aligerar", le comentaba el autor al joven director. "Tranquilo, vamos a rodarla en los próximos bolos. Te vienes al último y ya decidimos", le tranquiliza el joven pupilo-director de escena. 



Y, así sucesivamente. El autor tiene la costumbre de consultar a compañeros de profesión de los que se fía, sana costumbre fiarse de los compañeros de profesión, tras todo estreno. "Así, sin anestesia. Dime, qué te ha parecido", le pregunta a José Vicente Moirón, acosándolo contra la fachada del teatro. "Está muy bien, Eugenio. Sólo dos cositas, algunos parlamentos son demasiado explicativos y, a veces, los actores están demasiado estáticos, pero me ha gustado mucho. El texto es buenísimo y la dirección de Jorge, 'chapeau'", concluye Jose, amablemente. Miguel Murillo, autor-director del Teatro López de Ayala y compañero en muchas lides, se extiende en comentarios laudatorios y nos proporciona a autor, director y actores sabios consejos para mejorar el montaje "al que auguro larga vida", afirma. Las piezas van encajando. Empezamos la siguiente fase gracias a los bolos de la Diputación de Badajoz y los aprovecharemos para rodar la obra, corregir fallos y hacerla crecer. Es la ley del teatro y a ella nos debemos.

Finalmente, es un orgullo haber introducido en el panorama teatral extremeño y nacional a un nuevo director de escena. Jorge Moraga, lleva ya varias peripecias teatrales con nosotros en calidad de ayudante de dirección. Ha aceptado un reto difícil para iniciarse como director. Gracias a él, "La Torre" brilla, se hace creíble y nos descubre "un universo potente que provoca sensaciones en el espectador", en palabras de Murillo. Era el objetivo y Jorge lo ha cumplido con matrícula de honor. Quino y Candi, los dos veteranos que mantienen la obra viva durante su hora y cuarto de duración, la defienden con honestidad y talento. Gracias a todos y todas. La maquinaria que forma todo el equipo de "La Torre" ha funcionado de manera óptima y estoy seguro que programadores y público nos recompensarán.

Eugenio Amaya



sábado, noviembre 12, 2016

Llegó la hora. Estreno de "La Torre" en Badajoz



Llegó la hora de la verdad. El martes, 15 de noviembre, a las 21h en el Teatro López de Ayala de Badajoz, nuestro último proyecto deja de ser proyecto y se convierte en realidad. "La Torre", escrita por Eugenio Amaya, protagonizada por Quino Díez y Cándido Gómez y dirigida por Jorge Moraga, se muda de la sala de ensayos al escenario. Momento largamente anhelado y doblemente temido. Es lo que pasa cuando se comparece ante el público, juez insobornable y destinatario de todas nuestras expectativas. Anoche, en el preestreno que tuvo lugar en el Teatro Las Vegas de Villanueva de la Serena, los miembros del equipo suspiraron aliviados tras la ovación de los espectadores al final de la representación. Superada la primera prueba, llega la del estreno oficial. 

¡Ay, los estrenos! Primera interrogante: ¿vendrá el público? ¿Cómo va la venta de entradas? "Es que nos la jugamos. Vamos a taquilla," reflexionan en voz alta María Luisa Borruel, cofundadora de Aran Dramática, y Manuela Vázquez, productora ejecutiva. "Tengo tres páginas de notas del preestreno", comenta Jorge Moraga que él si se la juega. Tras tres ayudantías de dirección con la compañía ("Anomia", coproducción con el Centro Dramático Nacional, "Coriolano", coproducción con el Festival de Mérida y "En Familia", estrenada en el Festival de Teatro de Badajoz, Edición del 2015), Jorge debuta como director de escena. 



No hay parapeto. Jorge es el último responsable. Algún día tenía que llegar el momento de escalar el peldaño definitivo. Y no ha sido casualidad ni generosidad del destino y/o los responsables de Aran Dramática. Jorge se ha ganado a pulso esta oportunidad. Quienes han compartido con él los procesos creativos de las tres producciones antes mencionadas más el "Marco Aurelio" de Agustín Muñoz Sanz, dirigida por Eugenio Amaya, coproducción de Teatrapo y el Festival de Mérida el pasado verano, en el que Jorge volvió a ejercer de ayudante de dirección, lo saben muy bien. Rigor, talento, imaginación, discreción, eficacia, entusiasmo y compañerismo son algunos de los atributos que le han hecho merecedor de este giro en su carrera profesional, porque es una carrera, ¿no? El próximo martes es su primera etapa reina. De ahí, los nervios que Jorge controla muy bien para no contaminar el proceso creativo. Además, ha diseñado el cartel de la obra, lo cual siempre relaja un poco. 

"La Torre" es una obra de dos personajes sobre la mitomanía de la pasada burbuja inmobiliaria, entre otras cosas. Humanos, demasiado humanos, son Márquez y Pérez, interpretados por Quino Díez y Cándido Gómez, respectivamente. El duelo actoral está servido. Estos dos grandes actores son el aliciente máximo. Sin su inteligencia interpretativa, garra y expresividad, el edificio se viene abajo. No hay dónde esconderse. Están en escena todo el tiempo. Dificultad extrema que nos regala el llamado "teatro de texto". Los dos veteranos son conscientes de ello y echan el resto. Entrega absoluta.


El teatro no sólo es lo que ven los espectadores el día de la representación. Entre bambalinas hay todo un equipo que arropa y garantiza que las cosas se hagan como se debe. Manuela Vázquez, producción ejecutiva y multitareas (23 años con Aran Dramática, lo que ya es decir); Javier Mata (diseño de iluminación), compañero de viaje de Aran Dramática desde hace más de una década; Claudio Martín (espacio escénico), colaborador con nosotros, tanto al principio de nuestra trayectoria como en el rabioso presente; Pepa Casado (caracterización) que nunca falta a una cita y está ahí, tanto en los retos complicados como en las propuestas "sencillitas"; Koke Rodríguez (sonido) que no se ha bajado del barco de las colaboraciones con Arán desde "Tejas Verdes"; Pedro Martín-Romo (composición musical) primera colaboración con Aran Dramática; Manuel Torres que inmortalizó el proceso de ensayos con sus fotos; Esmeralda Alonso, trasladando su rigor científico a la ayudantía de dirección y, finalmente, María Luisa Borruel, sobrevolando la peripecia desde las alturas y de los ires y venires al banco. Todos han llevado el barco a buen puerto y son partícipes de los aplausos que, seguro, nos obsequiarán los amantes del teatro que acudan al estreno.

Como autor, me siento tranquilo y optimista y no es porque sea un desaprensivo. Si ha habido trabajo, seguro que se nota y lo ha habido, se los puedo garantizar. No sólo trabajo, sino intensidad creativa, compromiso y dedicación. No se puede pedir más. Ahora sólo falta que se anime la taquilla y que el próximo martes, el patio de butacas del López de Ayala, refleje el interés de nuestra ciudad por la cultura como hecho relevante de toda actividad ciudadana. Lo hemos hecho para vosotros, espectadores, y somos conscientes de nuestra responsabilidad. No les defraudaremos.

Eugenio Amaya

miércoles, julio 10, 2013

Empieza nuestra última semana en el Tantarantana


                                                                   

El tiempo ha pasado volando y ya estamos en la recta final de nuestro paso por el Teatre Tantarantana con "Anomia". Nos decía un conocido empresario teatral madrileño que venir a Barcelona en pleno verano y con la que está cayendo en el sector por culpa de la subida del IVA y del colapso en el consumo, no era una buena decisión estratégica. No le falta razón. A esto hay que añadir la oferta del Festival Grec y la natural predisposición de los espectadores potenciales a pasar estos días calurosos más cerca de la playa que de una sala de teatro. Tenemos la tormenta perfecta. Así y todo, navegamos. Nuestra compañía, Aran Dramática, es pequeña y no se puede permitir muchas alegrías, pero, afortunadamente, hemos recibido una ayuda a la gira del INAEM que contribuirá a paliar los gastos y dulcificar la inversión realizada. 

Hay que reconocer que nuestras expectativas de público no se han colmado hasta ahora, pero sí hemos cubierto ampliamente otros objetivos. Nuestros anfitriones de Tantarantana nos dicen que hemos de sentirnos orgullosos por la calidad del trabajo presentado y por las reacciones unánimes de los espectadores asistentes que, cada día tras la representación de "Anomia", coproducción con el Centro Dramático Nacional, alaban el brillante trabajo de los actores y las excelencias del texto y la dirección. Hemos recibido buenas críticas y colegas de la profesión afincados en Barcelona nos han felicitado por el resultado artístico conseguido.

De esta manera, hemos puesto una pica en Barcelona, parafraseando la popular expresión y, seguramente, si volvemos en otra época del año y rentabilizando lo conseguido hasta ahora, podremos abrirnos un hueco en el panorama teatral de la capital de Cataluña. 

Antes de empezar los ensayos de "Anomia", en una reunión con María Luisa Borruel, Elías González, Pablo Bigeriego, Quino Díez y Cándido Gómez, quedamos en que el reto consistía en dar verosimilitud a los personajes, hacerlos reales, no distanciarse y mirarlos desde fuera. A fe que lo han conseguido. Es uno de los comentarios más recurrentes del público que asiste al espectáculo: "No parecen actores. Parecen políticos de esos que salen en la tele". Desde aquí, mis felicitaciones a los componentes del reparto y a todo el equipo de "Anomia". Enhorabuena, de corazón.

Eugenio Amaya
Autor y director de "Anomia"